Los dirigentes Álvaro Guzmán y Silvia Crespo presentaron este jueves su renuncia a los cargos de presidente y tesorera del Comité Olímpico Boliviano (COB), de manera respectiva, ante la imposibilidad de llevar adelante su trabajo por la presencia de una oposición dentro de esta entidad.
"Cuando se dan las condiciones políticas y uno puede trabajar, uno trabaja con entusiasmo y cuando no se dan, y uno puede ser un peligro o un riesgo para que nuestra entidad camine bien, uno ya no debe estar", declaró Guzmán en la conferencia de prensa celebrada en La Paz.
En abril de este año la asamblea ordinaria del Comité rechazó el informe de presidencia y de tesorería, y de acuerdo a Guzmán se arma un frente que desea tomar el mando del olimpismo. Este grupo está encabezado por Marco Arze, titular de la Federación Boliviana de Básquetbol (FBB), aunque observa que se reunió con personas con deudas económicas con el Comité.
"Se ha tenido que aliar con la peor dirigencia de las federaciones, si nosotros continuamos y persistimos de una forma egoísta quien va a definir serán esos dirigentes irresponsables. Es preferible que Marco (Arze) sea presidente", agregó Guzmán.
La gestión del titular saliente fenecía en septiembre de este año, en este período debía conformarse el Comité Organizador para los Juegos Sudamericanos Cochabamba 2018, pero prefirió dejar esta tarea a la nueva directiva. "Hay que conformar el Comité Organizador, la asamblea nos impondrá nombres y van a ser ellos mismos", explicó.
En cuanto al estado financiero del COB, Guzmán indicó que la entidad está saneada "No hay deudas impositivas, más allá de un proceso laboral que nos siguió Juan José Paz (presidente de la Federación de Judo)". La suma que exige el aludido es por 117 mil bolivianos por beneficios sociales de anteriores gestiones.